El contexto
Entre los 14 y los 17 años empiezan las decisiones importantes sobre el futuro.
Pocas veces los jóvenes cuentan con espacios para detenerse a pensar quiénes son, qué los apasiona y qué tipo de vida quieren construir. Esa falta de autoconocimiento tiene consecuencias reales: una parte importante de la deserción universitaria está asociada a elecciones vocacionales poco informadas o poco conectadas con sus intereses y talentos.
Jugando el partido de tu vida nace para abrir ese espacio. Más que un taller, es una metodología que usa el juego como puerta de entrada a conversaciones profundas sobre identidad, decisiones y futuro.

